3ª Edición del Premio

“EDUCAR EN FAMILIA”
Resolución del Jurado

El Jurado, en su reunión del pasado 20 de mayo de 2011, debatió ampliamente sobre el contenido de los trabajos que optaban al premio cumpliendo con todos los requisitos estipulados en la convocatoria, y acordó por unanimidad lo siguiente:

Conceder el primer premio por su calidad y aportación al tema propuesto, al trabajo: “La vida del hogar protagonista del proceso educativo” presentado por María Pilar Ruiz de Temiño Bueno.

El Jurado destacó respecto a la memoria premiada, además del carácter riguroso de su contenido, su aportación práctica. Consideró que el trabajo y la labor investigadora realizada cuentan con méritos suficientes para la concesión del primer premio, consistente en una ayuda de 10.000 €.

También acordó conceder los dos accésits previstos en la convocatoria por importe de 2.500 € a cada uno de los trabajos galardonados por su significativa aportación al tema propuesto.

Los merecedores de los accésits han sido Asunción Verdera Albiñana por su trabajo “Iniciando en la moderación. Una propuesta articulada entre familia y escuela para niños de 2 años”, y Alejandro Díez Deustua por su trabajo “Cada día, una final de champions league”.

Por último, el jurado acordó la publicación de los tres trabajos ganadores de la convocatoria.

El trabajo de María Pilar Ruiz de Temiño Bueno que ha sido merecedor de premio, ha sido publicado bajo el título “Construir hogar: un proyecto de familia”. En él, la autora, pretende hacernos plantear ¿cómo conseguir una familia sostenible, generar ilusión y esperanza en el futuro?, ante la que viene a darnos la siguiente respuesta: convirtiendo la casa en un hogar ya que construir un hogar es educar personas. Incide en la profesionalidad de los trabajos del hogar partiendo de que, si éste está bien organizado y atendido influirá positivamente en el bienestar de los miembros de una familia. Por otra parte este proyecto formativo del hogar guarda una importante relación con la mentalidad profesional que se requiere para gestionarlo, de forma que al construir hogar se están desarrollando una serie de capacidades que inciden en la persona, a nivel técnico, personal e interpersonal, que al ser ésta única, también influirán en su trabajo fuera del hogar y en general en todas sus relaciones con los demás.

Otros aspectos importantes que desarrolla en este proyecto de “crear hogar” es el de la complementariedad hombre-mujer y el de la corresponsabilidad padre-madre. Aspectos que por la falta de criterio actual, propiciados por los rápidos e importantes cambios sociales que se han producido en las últimas décadas, es importante reconducir y personalizar, para adecuarlos a las circunstancias y las aptitudes de cada uno y de cada familia.

El trabajo de Asunción Verdera Albiñana que ha sido merecedor de uno de los accésit ha sido publicado bajo el título “Los dos años, una edad decisiva”. En él la autora nos recuerda la afirmación de Aristóteles de que “no es posible, o no es fácil, desarraigar por la razón lo que de antiguo está arraigado en el carácter”, para después desgranar la necesidad de inculcar buenos hábitos en las personas, a través del análisis de distintas aportaciones de filósofos y culturas, para concluir la importancia que tiene en la sociedad actual, cada vez más globalizada, la búsqueda de puntos de unión y entendimiento que generen comportamientos beneficiosos para todos. A partir de aquí, y de un modo eminentemente práctico, realiza el diseño de un programa articulado y operativo entre familia y escuela, para educar en la moderación y en la armonía desde los 2 años.

El trabajo de Alejandro Díez Deustua, que ha sido merecedor del otro accésit ha sido publicado bajo el título “La familia: un reto de champions”. El autor comenta en la presentación que al escribirlo está dispuesto a pasárselo en grande, al mismo tiempo que busca aportar “una chispita de luz”. Lo primero, pasárselo en grande, por el contenido de su trabajo, da la impresión que lo ha conseguido. En cuanto a lo segundo, aportar “una chispita de luz” al menos respecto al jurado, podemos asegurar que lo ha logrado; ahora sólo le queda una parte del logro pendiente, quizás la más importante. El autor, partiendo de la dimensión social de la familia y del arte de educar, analiza a través de diversas situaciones en las que se encuentran conocidos personajes de ficción, comportamientos actuales y relaciones familiares que surgen como estándares normales y que es clave reconducir en el proceso educativo y social. Como respuesta a la pregunta ¿qué podemos hacer? aporta una serie de reflexiones cortas que quieren ser válidas para padres e hijos.

De los acuerdos tomados se extendió la correspondiente acta que fue aprobada por unanimidad y firmada por la secretaria con el Vº Bº de la presidenta.

2011 © Fundación María Teresa Rodó